Reforma de Wall Street es de doble filo
Sunday, March 30th, 2008 
A empresa informou que ainda não foram feitos testes para avaliar o potencial da jazida.
A Petrobras encontrou mais um reservatório de petróleo e gás abaixo da camada de sal, em área ultraprofunda, na Bacia de Santos. Foi no bloco BM-S-8, ao sul das reservas gigantes de Tupi, considerada um megacampo de petróleo, com um volume estimado entre 5 bilhões e 8 bilhões de barris.
A Agência Nacional do Petróleo (ANP) recebeu a notificação no dia 6 deste mês. A empresa informou que não fez comunicado ao mercado porque ainda não foram feitos testes de produção para avaliar o potencial da jazida.
Esse é o nono poço bem-sucedido na região, que vem sendo encarada como a principal província petrolífera mundial encontrada nos últimos anos. Em apenas quatro poços foram feitos testes de produção.
O BM-S-8 fica no entorno de uma área com potencial de reservas, batizada pela Petrobras e seus sócios de Carioca, que se estende por quatro blocos exploratórios na porção paulista da Bacia de Santos
Analistas acreditam que essa área pode ser maior que a de Tupi. Em relatório de dezembro do ano passado, o Banco Credit Suisse estimava a existência de algo entre 7 bilhões e 24,5 bilhões de barris em Carioca.
Tras cuatro años concluyó en un rotundo fracaso el Proyecto para el Desarrollo Comunitario (Prodeco) encarado por el gobierno de Duarte Frutos. En Misiones, 15 planes no concluyeron y varios llegaron a los estrados judiciales. Dos años atrás, Hacienda cuestionaba a Acción Social la pésima administración de los US$ 11,5 millones, según informaciones de fuentes de la Unidad de Inversión Pública, desmantelada el año pasado.
El gobierno de Nicanor Duarte Frutos despilfarró US$ 11 millones en la ejecución de 366 proyectos en las zonas de Misiones, Itapúa y Ñeembucú, que concluyeron mal o que directamente quedaron por el camino. La Secretaría de Acción Social (SAS), a cargo de la ministra Judith Andraschko, gerenció el proyecto. Algunos técnicos del ente fueron procesados por estafa, inclusive.
Parte del dinero dilapidado (US$ 9 millones) corresponde a un préstamo del Banco Mundial y el resto a una contrapartida local. Ni siquiera la fiscalización del PNUD evitó la dilapidación del millonario préstamo.
La Unidad Central de Inversión Pública de Hacienda (UCIP), desmatelada el año pasado por el ministro César Barreto, advirtió en su momento sobre la imposibilidad de alcanzar las metas fijadas por el Prodeco. Poco tiempo después una auditoría de la Contraloría de la República, iniciada en el 2005 y concluida unos meses atrás, confirma que la institución dependiente de la Presidencia de la República tuvo una “gestión ineficiente e ineficaz” al no alcanzar las metas establecidas de los subproyectos.
ANTECEDENTES DE PRODECO
A mediados del 2004, un año después de la asunción de Nicanor Duarte Frutos a la presidencia de la República, la SAS había comenzado a dar los primeros pasos para arrancar el Proyecto Piloto para el Desarrollo Comunitario (Prodeco).
Pobladores de las zonas más pobres de Ñeembucú, Itapúa y Misiones, organizados en pequeños grupos, comenzaron a entregar sus proyectos a la SAS.
Varios de esos proyectos fueron reformulados o reprogramados por diversos problemas que surgían en el grupo o con los técnicos de la SAS. En la página virtual de la Secretaría de Acción Social aparece un listado de los proyectos encarados por Prodeco. Según la lista, existen 366, pero en un informe se señala 300. Uno de los objetivos del nuevo endeudamiento del país era para mejorar la calidad de vida y la inclusión social de las comunidades más pobres y vulnerables de los departamentos de Itapúa, Misiones y Ñeembucú.
El programa que debió comenzar en el 2003 y concluir en el 2006 se inició recién a mediados del 2004 y terminó el año pasado. Pese al resultado negativo, el Gobierno debe devolver los millones de dólares, más los intereses; inclusive una multa de 540.000 dólares por los desembolsos tardíos.
La región se apresta a cosechar una nueva zafra récord de soja, con un volumen estimado en 116 millones de toneladas en conjunto, lo que representa más del 50% de la producción mundial de la oleaginosa.
Se consolida así el predominio de los países del Mercosur en la producción mundial de la oleaginosa, que desde principios de la década sobrepasa los volúmenes aportados por EE.UU., hasta ese entonces líder en el rubro. Este hecho se agudizó en la última zafra, donde la preferencia americana por maíz redujo de manera importante su producción de soja.
La dinámica del mercado determina que, precios mediante, ahora la balanza se incline más a la oleaginosa. Mañana se conocerá el primer informe de siembra para la zafra 2008/2009 en EE.UU., pero hay indicios que la siembra de soja aumentará de manera importante en detrimento del maíz.
Cambios. Según un grupo de analistas consultado por Reuters, hay un cambio significativo desde el maíz a la soja por razones de rotación, mayores costos para el maíz (fundamentalmente fertilizantes) y precios más atractivos para la oleaginosa. Estas proyecciones ocurren cuando en Chicago la soja ha perdido cerca de U$S 100 en el último mes.
La salida de fondos de inversión y factores propios del mercado físico, como las mejores proyecciones en la cosecha brasileña, motivaron estas bajas, que en la última semana se frenaron y mostraron signos de recuperación. Sin embargo, en los últimos dos días de remates la soja volvió a bajar de manera importante, dando muestras claras de la volatilidad presente en estos días.
A los factores ya mencionados, se suma la crisis argentina que ahora parece tener una salida, así como la incertidumbre frente al tamaño de la producción norteamericana en la próxima zafra. De todas formas, los precios actuales siguen en niveles muy altos y por encima a los del año anterior. En Chicago, los picos mínimos de este año se ubican en U$S 450 la tonelada, nivel que supera en U$S 100 el promedio del año pasado.
Respecto a la crisis económica mundial, la pregunta que todos se hacen es hasta qué punto el mercado granario está influenciado por factores financieros o responde a motivos estructurales de oferta y demanda.
Es razonable pensar que confluyen ambos factores, y que los niveles mínimos de stocks existentes en el mundo dan un soporte físico real al mercado, al menos en el corto plazo. A pesar de la voluminosa cosecha que se espera recoger en Sudamérica, la producción mundial del ciclo 2007/2008 será inferior a la demanda global, por lo que se espera una disminución de existencias para julio de este año.
Hacia adelante, hay diversas opiniones sobre el efecto que pueda tener la crisis de EE.UU. sobre la demanda mundial de granos, especialmente en actores como China que lideran la importación de materias primas en general y de soja en particular.
En la región. La influencia que tiene la oleaginosa en las economías regionales es cada vez más importante. La crisis que atraviesa Argentina en estos momentos es un claro ejemplo de ello.
Aunque la disputa va más allá de lo estrictamente vinculado a la oleaginosa, el impacto de la distribución de la riqueza que este grano genera es uno de los puntos centrales del conflicto.
Mientras esto sucede, la cosecha de soja avanza en los estados norteños de Mato Grosso y Paraná, así como también se registra un importante avance de la cosecha paraguaya. En Brasil, con más del 35% del área cosechada, los resultados obtenidos han sido muy buenos, obligando a entidades públicas y privadas a ajustar al alza la estimación de cosecha por encima de los 60 millones de toneladas.
En Paraguay el avance es importante en los departamentos del norte que aportan el 50% de toda la soja que produce este país. Buen nivel de lluvias y un control efectivo de la roya explican niveles de rendimientos medios que llegan a 3.000 kilos, por encima de la media histórica de 2.700 kilos por hectárea.
Los organismos oficiales estiman una producción cercana a las 7 millones de toneladas, por encima del récord de 5,8 millones obtenidos en la zafra anterior.
En Argentina, las lluvias de los últimos días han retrasado las tareas de recolección que comienzan a generalizarse. Los organismos oficiales esperan una cosecha de 47 millones de toneladas, volumen prácticamente igual al de la zafra pasada.
Uruguay. Finalmente, en nuestro país están comenzando las primeras cosechas en el norte con resultados variables. Es un hecho que las escasas lluvias ocurridas en los meses estivales limitarán los resultados en términos globales, aunque la diversidad de situaciones será una característica de esta zafra. De todas formas, en función del área sembrada se espera un nuevo volumen récord de cosecha.
De futuro, todo hace pensar que los distintos países de la región continuarán incrementando su producción sojera en los próximos años, en la medida que la importación creciente de este producto se mantenga. La inserción de la soja en los sistemas productivos de cada país presenta amenazas y oportunidades que tendrán que ser atendidas por los distintos actores involucrados. Evidentemente que la situación argentina es particular, y de mantenerse el nuevo sistema de retenciones móviles, especialmente perjudiciales para la soja, podrá frenarse el crecimiento de la oleaginosa fundamentalmente en las regiones marginales que tienen menores niveles productivos y mayores costos.
Lima será sede el 16 y 17 de mayo de una cumbre con pocos precedentes en el mundo: unos 50 presidentes y jefes de estado, europeos y latinoamericanos, se darán cita en la capital del Perú para intentar avanzar en acuerdos bicontinentales en comercio, cooperación y diálogo político. Un día antes, el 15, los cancilleres y comisarios del Mercosur y la Unión Europea buscarán reanimar el demorado pacto de integración entre los dos bloques. Y si tienen anuncios positivos que hacer, el 17 lo harán los presidentes.
Claro, mucho de lo que allí pueda anunciarse -si hay progreso, sería nada menos que uno de los más grandes tratados entre bloques de la historia- dependerá de que antes se destrabe la negociación comercial global, la ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio. Si allí siguen primando los intereses de las grandes potencias, más amigas de lograr ventajas e imponerse en mercados no desarrollados que de ceder en sus propios proteccionismos, difícilmente pueda esperarse algo más allá de la foto de rigor en la cumbre de Lima. La OMC convocaría a sus ministros a fin de abril o principio de mayo en Ginebra. Ahí se verá el espíritu, o no, de lograr un consenso.
Ayer, en rueda de prensa, el embajador de la UE en Buenos Aires, Gustavo Martín Prada, detalló un intenso calendario de citas para conseguir el objetivo. Este domingo llegan a Ezeiza parlamentarios europeos que verán a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y a otras autoridades políticas del país. Y el 2, 3 y 4 de abril en Bruselas, capital de la UE, y el 25 en Buenos Aires, se revisará el estado de la negociación y la voluntad política para terminarlas.
“Desde 2004 el proceso para la asociación con la UE va en cámara lenta. Es hora de relanzarlo con anuncios concretos en Lima. Pero necesitamos señales claras de Doha. Creo que hay avances en Ginebra. Si no, se habrá perdido una oportunidad para la economía global”, dijo Martín Prada. Clarín le preguntó si, como plantean algunos analistas, la suba de precios y mayor demanda mundial de alimentos no hacen menos atractivo un acuerdo comercial justamente trabado, según el Mercosur, por la falta de atractivos en materia de acceso a mercados agropecuarios en la oferta de la UE, que a su vez se queja de que el Mercosur no cede más en servicios e industria. Para el embajador “eso sería ver el corto plazo. Sí, esos productos efectivamente hoy lucen con buenos precios y demanda, pero pueden cambiar en el futuro. En cambio a largo plazo, un acuerdo con la UE garantiza inversiones pues consolidaría al Mercosur, que habría así cerrado trato con el mayor mercado mundial integrado, la UE”. Subrayó sobre todo “inversiones en productos agropecuarios transformados, en carnes, lácteos, o vinos, que ya están entrando muy bien en la UE”.
El embajador también señaló que Latinoamérica -la UE ya tiene acuerdos con Chile y México, y busca otros con países andinos y centroamericanos- y Europa coinciden “como ninguna otras dos regiones del mundo en materias como cambio climático, migraciones, derechos humanos, combate al terrorismo y a la droga, necesidad de multilateralismo y de Naciones Unidas para resolver conflictos. Ese capital político debe aprovecharse para sellar acuerdos significativos en Lima”.
Lo plantearon en Londres el premier Gordon Brown y el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy. Exigen que lo hagan “completa y rápidamente” para transparentar los mercados y enfrentar la actual crisis financiera.
El romance no será de una sola noche. Esa es la primera promesa del presidente Nicolás Sarkozy en este nuevo capítulo donde Francia y Gran Bretaña han dejado atrás su histórico “entente cordial” por un renovado “entente formidable”, motorizado por el primer ministro Gordon Brown .
Después de una noche fastuosa en la gótica suite del Palacio de Windsor y un desayuno real con la reina, Sarkozy y Brown se reunieron en Downing St. Y continuaron la conversación en el Jaguar oficial y durante su encuentro en el campo de juego del estadio de fútbol del Arsenal, en el segundo día de la histórica visita de Estado del francées.
Un intenso diálogo para dar contenido a la “nueva fraternidad”, con la que pretenden no sólo reconsiderar su relación bilateral sino transformarse en una nueva fuerza de cambio en Europa, con una defensa común y frente a la globalización.
Con el objetivo de conseguir una máxima prosperidad económica, la nueva fraternidad incluye promover reformas del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización de las Naciones Unidas. Pero su más controvertido punto es su llamado a una mayor transparencia en los mercados financieros que fuerce a los bancos a revelar sus deudas “completa y rápidamente”.
“Para enfocar vigorosamente el actual problema en los mercados financieros, nosotros acordamos la necesidad de una mayor transparencia en los mercados financieros para asegurar que los bancos revelen ampliamente la escala de sus deudas, incluyendo encontrar maneras de crear mayor certeza en la valuación de complejos “assets” (activos) financieros”, propusieron en su comunicado conjunto.
“Nosotros acordamos en la necesidad de reforzar el management de riesgo y el mejoramiento del funcionamiento de los mercados financieros. Urgimos a nuevas discusiones con Estados Unidos y otros sobre medidas para promover estabilidad financiera”, insistieron.
En una conferencia de prensa, Brown y Sarkozy acordaron un comunicado de 38 puntos donde sintetizan el “entente formidable”. El primero lanzado desde un estadio de fútbol y con el director técnico del Arsenal, el francés Arsene Wegner, como traductor extraoficial entre ambos.
La gran novedad aportada por estos dos ex ministros de Economía de Francia y Gran Bretaña es su decisión de “reforzar en la Unión Europea el marco y los arreglos para una supervisión financiera transfronteriza y en el management de situaciones financieras de crisis”.
Vale recordar que ambos países fueron afectados por la crisis financiera. En Gran Bretaña fue estatizado el gran banco hipotecario Northern Rock para evitar su quiebra. En Francia, el banco Société Generale registró pérdidas por miles de millones de euros por inversiones no autorizadas en condiciones de mercado inseguras.
Gordon y Nicolas -como se llaman mutuamente- forman un formidable equipo de trabajo, inesperadamente. Brown se olvida de su severidad porque Sarkozy lo hace reír con su torpeza protocolar, su pasión poco presidencial y su acento en inglés. Gordon lo mira entre tierno y benevolente cuando el presidente francés habla, pero admira su ejecutividad.
Una cooperación en inmigración, defensa y economía se estableció entre los dos países. En el documento proponen una reforma del G8 (las naciones más industrializadas) para ampliarlo con un miembro permanente por Africa y la membresía permanente de Alemania, India, Brasil y Japón. Nuevas medidas en contraterrorismo, incluyendo el scanner de todo el tráfico bajo el Canal de la Mancha para combatir “el terrorismo nuclear”. La creación de un “pool” de recursos militares, incluida la investigación y desarrollo conjunto.
Tres puntos son fundamentales en el comunicado: “Una cooperación en el desarrollo de las capacidades militares europeas; una estrategia industrial común para armamentos complejos y la cooperación de una nueva generación de plantas nucleares para compartir información sobre seguridad y basura”.
Cuando Sara Brown y Carla Bruni partieron a un almuerzo de mujeres en Lancaster Brown para promover una organización caricativa que garantiza la seguridad maternal en el nacimiento, Brown y Sarkozy anunciaron que 16 millones de chicos africanos tendrán maestro y colegio desde 2010, en partenariado con la FIFA.
Esta fue la primera visita de Estado de un presidente francés a Gran Bretaña en los últimos 12 años. La visita oficial finalizó con una comida de gala en honor del matrimonio Sarkozy en Mansion House, la sede del alcalde de Londres, con empresarios.
Una vez más Carla Bruni deslumbró con un vestido violeta con los hombros descubiertos y angustiados financistas sumergidos en cálculos matemáticos con la crisis de las subprime volvieron a sonreír.
Los precandidatos demócratas a la Casa Blanca, Barack Obama y Hillary Clinton, presentaron ayer sus recetas económicas para rescatar a Estados Unidos de una recesión anunciada y ayudar a los norteamericanos asediados por la crisis de los préstamos para vivienda.
Los dos aspirantes difieren con matices sobre la poción que administrarán a la economía nacional si son electos y presentaron un diagnóstico desolador de la gestión del saliente republicano George W. Bush.
”Ahora, casi todos los expertos coinciden en que nuestra economía está en una recesión”, dijo Obama en Nueva York, mientras que en Carolina del Norte su rival Clinton advertía sobre la amenaza de ”una recesión al estilo japonés” (con una inflación elevada).
A pesar de que las últimas cifras oficiales todavía registran un crecimiento mínimo de un 0.6% de la economía para el cuarto trimestre del 2007, los expertos vaticinan que el primero del 2008 será probablemente negativo.
Obama prometió devolver al gobierno un mayor papel regulador como timonel del sistema financiero y propuso un plan de reactivación económica de $30,000 millones, focalizado en los sectores más vulnerables.
”Es hora de que el gobierno federal renueve el marco regulador de nuestros mercados financieros”, dijo Obama en un discurso en la sede de la Cooper Union, donde presentó su plataforma económica.
Obama acusó a Wall Street de haber manipulado los mercados para obtener mayores beneficios a expensas de la consolidación del crecimiento económico.
”El resultado fue un mercado distorsionado que crea burbujas en vez de crecimiento firme y sustentable, un mercado que favoreció a Wall Street sobre el resto de la gente, pero que terminó golpeando a todos”, dijo el precandidato.
Clinton también propuso un plan de reactivación de $30,000 millones para ayudar a los cerca de 9 millones de víctimas de la crisis de los créditos a la vivienda, algunos de los cuales podrían perder sus casas.
La senadora de Nueva York propuso invertir $2,500 millones por año durante su gestión para fortalecer la fuerza laboral del país a través de programas de formación. Obama preconizó extender el seguro de paro.
El candidato republicano John McCain criticó el enfoque de sus dos rivales potenciales como una intervención equivocada del Estado en la economía de mercado.
”Lo que no necesitamos son rescates multimillonarios para los grandes bancos y los especuladores, como proponen los senadores Clinton y Obama”, dijo McCain en una declaración.
Según el senador de Arizona, “existe una tendencia de los liberales a esperar grandes programas de gobierno sustentados por los contribuyentes que no logran resolver los verdaderos problemas”.
Obama acusó a McCain de perpetuar políticas fracasadas y de ser el candidato “de un tercer mandato de George W. Bush”.
Para Clinton, de una recesión similar a la padecida por Japón no se saldrá con decisiones de la Reserva Federal.
”No creo que podamos superar los problemas que padece nuestra economía solamente mediante políticas monetarias. Los japoneses ya probaron eso una y otra vez”, dijo la precandidata en una entrevista con el Wall Street Journal.
El país sufre una hiperinflación que amenaza con destruirlo – Mugabe puede ser reelegido mañana en unos comicios poco transparentes
Effort Chikkanha gana 300 millones al mes, pero viste harapos y asegura que no sabe qué hacer para conseguir comida. Es millonario, sí, pero de Zimbabue, donde nada es como en el resto del mundo. Todos estos billetes juntos le alcanzan apenas para comprar 10 barras de pan, si las encuentra. Y la semana que viene le servirán para la mitad: el país sufre un terremoto en forma de inflación -el 100.000% anual- que amenaza con arrasarlo todo. Los millonarios de Zimbabue -salvo unos pocos, muy cercanos al poder- están en realidad hambrientos.
El país que hace 30 años era la joya de África está hoy en quiebra total
“No me sirve de nada ir a trabajar, pero voy para que mi madre esté contenta”, cuenta Chikkanha, de 25 años, que no deja nunca de sonreír mientras explica por qué muchos de sus amigos han dejado su trabajo. Los salarios apenas suben y la mayor inflación del mundo se los come al instante. Subirse en un atestado microbús que va de la periferia al centro cuesta hoy 30 millones de dólares zimbabuenses, ida y vuelta, con lo que en una semana y media se evapora el salario de todo un mes. Ir a trabajar sale a menudo mucho más caro que quedarse en casa.
El país que hace apenas 30 años era la joya de África está hoy en quiebra total. No sólo es la inflación: los cortes de luz y agua son continuos; los maestros están en huelga, en los hospitales apenas hay medicinas, el paro supera el 80%, y la esperanza de vida ha caído en picado: de 61 años hasta 37. Los emigrantes huyen a miles hasta el punto de que el 25% de la población -Zimbabue cuenta con 13 millones de habitantes y un tamaño parecido a Alemania- se ha marchado desde 2000. Y Robert Mugabe, de 84 años, el héroe de la liberación que ha llevado al país hasta este punto tras 28 años de mandato, busca mañana una nueva reelección en unos comicios que muchos temen amañados.
“La hiperinflación y la crisis se explican por las sanciones ilegítimas”, proclama un activista en la sede central de ZANU-PF, el partido de Mugabe, donde la maquinaria del Estado se confunde con la del partido. En realidad, las sanciones internacionales son mínimas: un centenar de gerifaltes tienen prohibido viajar a Occidente y comprar acciones de empresas occidentales. Nada más. Pero la máquina propagandística del partido atribuye a las sanciones toda la responsabilidad del ciclón hiperinflacionista.
Mientras tanto, la máquina de producir billetes funciona noche y día, siete días a la semana, en una fábrica en Msasa, al este de Harare. Imprimir nuevos billetes es la única forma que ha encontrado Mugabe para pagar todas sus promesas antes de las elecciones, aunque se arriesga ahora a que tanta generosidad -que en horas queda en nada- se convierta en bumerán. El dólar zimbabuense tenía en 1980 prácticamente paridad con el estadounidense. Hoy la relación es de 1 a 40 millones. “Todo el mundo está comprendiendo que la responsabilidad de lo que pasa es del Gobierno y de su afán por imprimir más y más dinero”, subraya Lucy Makaza-Mazingi, economista que trabajó en la Hacienda Pública.
Mugabe ha intentado acabar con la inflación por decreto, fijando precios máximos. Pero cada vez que lo intenta, las tiendas se vacían al instante. Y las soflamas gubernamentales no asustan a la inflación: en julio era de 7.000% y ha crecido de forma galopante hasta los 100.000% actuales, que algunos economistas estiman ya incluso en 150.000%.
La mayoría de la gente se toma la situación con estoicismo: caminan mucho (por doquier hay larguísimas hileras humanas) para no gastar, se quejan poco y pasan muchas horas haciendo cola en el banco. Sólo pueden sacar un máximo de 500 millones diarios, con lo que los ahorros menguan sin cesar. Pero nadie grita.
“Somos gente muy pacífica y acostumbramos a aceptar las cosas tal como son”, explica Tapiwa, de 56 años, en su humildísima choza del suburbio de Mbare, uno de los más castigados por la marginación. Su casa suma 25 metros cuadrados y allí se apiñan seis personas. Nadie trabaja. Nadie compra nada. Tapiwa, que un día fue electricista, vive como casi todos sus vecinos de la ayuda internacional: hasta el 70% de los zimbabuenses depende de ella para su alimentación.

Febrero fue un mes de fuertes ventas para los supermercados, según un informe que distribuyó ayer el INDEC. Tomadas a precios constantes (es decir, descontando el efecto de la inflación en los precios) las ventas fueron un 26,9% mayores que en el mismo mes de 2007. Y respecto de enero de este año, la suba fue de 2,3 por ciento.
En la medición a precios actuales, la facturación alcanzó a 3.072 millones de pesos. Esta cifra representó un 43,1% más que el año anterior y 2,2% por encima de los resultados de enero.
En cuanto a los precios, en febrero hubo una suba del 0,9%, casi el doble de lo registrado por el Indice de Precios al Consumidor (IPC) de ese mes, que había sido de 0,5 por ciento. Para todo 2007, la inflación medida por el INDEC en los supermercados había sido de 10,9%, contra un 8,5% del nivel general. Y entre febrero de este año e igual mes de 2007 fue de 8,9%.
Los resultados de la encuesta de supermercados ponen en evidencia un fenómeno especial: pese a la inflación el consumo sigue creciendo. En esa línea, el miércoles el INDEC había informado que, las ventas de los shopping centers, medidas por unidades, crecieron 15,25% respecto del mismo mes del año anterior, aunque cayeron 3,4% en relación a enero.
Las ventas de los supermercados son uno de los indicadores de la evolución del consumo, una variable que explica las dos terceras partes del crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI). En 2006, los supermercados vendieron a precios corrientes 17,8% más que en 2005. Mientras que en 2007 facturaron 30,2% más.
El relevamiento mensual de supermercados incluye 1.524 bocas de expendio en Capital y Gran Buenos Aire cuya superficie de ventas supera los 300 metros cuadrados.