Fuerte retroceso del euro: cotizó por debajo de US$ 1,56
Saturday, April 26th, 2008
Os alimentos estão mais caros e, no mundo todo, o tema deixa autoridades em alerta e esquenta debates em torno das possíveis causas para a escassez de comida.
Para explicar a crise atual, no entanto, não é possível eleger um “vilão” específico. Segundo especialistas, são muitos os fatores que culminaram no cenário de inflação agravado desde o começo do ano.
De acordo com o Programa Mundial de Alimentos (PMA) das Nações Unidas, a falta de alimentos ameaça como um “tsunami silencioso”, e pode afundar na fome 100 milhões de pessoas.
De acordo com a Organização das Nações Unidas (ONU) para Agricultura e Alimentação (FAO) são quatro os principais fatores que influenciam a alta dos preços dos alimentos: aumento da demanda, alta do petróleo, especulação e condições climáticas desfavoráveis. Há controvérsias sobre a dimensão da responsabilidade dos biocombustíveis, cujas matérias-primas (cana, milho e outras) disputam espaço com culturas destinadas à produção de comida. Saiba mais sobre cada um desses fatores:
Mais demanda, menos oferta
A população mundial está comendo mais. Especialmente nas economias que têm registrado maior expansão, como a da China, que tem 1,3 bilhão de habitantes. Com mais gente comprando, vale a lei da oferta e da procura: os produtos se valorizam no mercado e ficam mais caros.
Alta do petróleo
O preço do barril de petróleo vendido em Nova York e em Londres tem, sim, relação direta com a escalada do valor dos alimentos, já que a agricultura demanda grandes quantidades do óleo, seja no maquinário, tratores, uso de fertilizantes ou transporte, até esse produto chegar ao consumidor. “O aumento no petróleo também faz com que o preço final dos alimentos fique mais caro”, diz.
Para Francisco Carlos Teixeira, professor da Universidade Federal do Rio de Janeiro (UFRJ), o preço do barril influi diretamente nas commodities agrícolas em duas pontas: na produção e na distribuição.
“Hoje, a agricultura é totalmente industrializada e depende em boa medida do petróleo, usado como matéria-prima para uma série de produtos, como defensivos agrícolas e químicas de preparação da lavoura. Além disso, também movimenta os veículos que transportam as safras agrícolas”, diz Teixeira.
Especulação
Com a queda do dólar, investidores que ganhavam dinheiro investindo na moeda norte-americana migraram para a aplicação em outras commodities, como os produtos agrícolas.
Muitos fundos têm usado as bolsas de mercadorias para especular com a antecipação da compra de safras futuras em busca de melhor rentabilidade, o que também contribui para valorizar e o preço de commodities como o trigo e o arroz.
Segundo a FAO, os preços internacionais do arroz começaram uma escalada desde o início do ano, depois de subirem 9% em 2006 e 17% em 2007. O preço do produto subiu 12% em fevereiro e mais 17% em março, segundo o índice All Rice Price, elaborado pela entidade.
Condições climáticas
O clima é outro fator que reduziu a quantidade de alimentos produzida no mundo, segundo relatório da ONU divulgado na semana passada.
As condições climáticas desfavoráveis devastaram culturas na Austrália e reduziram as colheitas em muitos outros países, em particular na Europa, segundo a FAO.
Segundo as previsões da FAO, as reservas mundiais de cereais caíram para o seu nível mais baixo em 25 anos com 405 milhões de toneladas em 2007/08, 5 % (21 milhões de toneladas) abaixo do nível já reduzido do ano anterior.
Biocombustíveis?
“Os biocombustíveis são apenas uma gota no oceano desse cenário de aumentos”, diz a professora da Universidade Federal do Rio de Janeiro, Suzana Kahn Ribeiro.
Segundo ela, o caso do biocombustível é particular do etanol fabricado a partir do milho dos Estados Unidos. “O milho é uma cultura alimentar e, de fato, começou a haver um desvio da produção de milho com finalidade para alimento para a produção do etanol”, diz.
Com a redução da oferta de milho subiu o preço dos derivados, o que começou um processo em cadeia; aumentou o preço da ração dos animais e, conseqüentemente, das carnes. “No Brasil (onde o etanol é feito a partir da cana-de-açúcar) a realidade é bem diferente; tanto que, no nosso histórico dos últimos 30 anos, aumentamos a produção não só de etanol, mas também de alimentos”, diz.
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La Presidenta Fernández rechazó las medidas de su ex ministro, que incluían sujetar el tipo de cambio, limitar los gastos y aumentar la credibilidad en las cifras oficiales.
Argentina tiene una inflación oficial del 8,8%, pero economistas privados fijan la cifra en hasta 30%. Por eso, Martín Lousteau, el ex ministro de Economía que renunció el jueves, había diseñado una estrategia para evitar que la tasa siguiera en aumento.
Pero en el modelo económico del gobierno de Cristina Fernández -que continuó el plan de su marido, el ex Presidente Néstor Kirchner- las propuestas de Lousteau no tenían cabida.
El plan fue publicado ayer en “La Nación” de Buenos Aires:
1 Ajuste de tarifas de energía eléctrica y gas: Las provincias del interior pagan más que la Capital Federal y los estratos más ricos pagan muy poco en energía eléctrica y gas. Hay que aumentar las tarifas ajustando sólo por inflación a la clase media-baja. El esquema hace recaer lo sustancial del aumento en el 10% más rico, y luego en el 30% siguiente. El efecto antiinflacionario de esta medida es doble, ya que se deja de hacer transferencias a los consumidores. Aumenta el superávit y el ahorro nacional y hace que las clases más altas moderen su consumo.
2 Mantener por unos meses el actual nivel del tipo de cambio: La competitividad del tipo de cambio es un pilar fundamental del modelo económico. Sin embargo, depreciar más el peso en estos momentos contribuiría a la inflación por múltiples vías y podría generar desconfianza y hacer que la gente se vuelque hacia el dólar. Además, por ahora el dólar se debilitó contra el resto del mundo, por lo cual también se debilitó el peso. El objetivo sería no exceder el tipo cambio de $3,30 a fin de año.
3 Alza diferencial de los encajes: Se trata de una medida para favorecer la extensión del plazo de los depósitos. Lo que se hace es subir en promedio los encajes, pero bajar los de los plazos fijos, mientras se suben los de las cuentas a la vista. Esto generará mayor propensión al ahorro y mejor capacidad de prestar a plazos más largos.
4 Coordinación entre el Ministerio de Economía y el Banco Central (BCRA): El BCRA no puede comportarse como si fuera un banco comercial y mirar sólo su balance en lugar de la consistencia de la política monetaria con el objetivo del tipo de cambio real y solvencia del sistema financiero.
5 Eliminación de la exención impositiva a los certificados de participación de los fideicomisos: Se está produciendo un claro abuso de la normativa vigente, porque quienes generan créditos, luego los securitizan y buscan financiamiento. Sin embargo, suelen quedarse con los certificados de participación que están exentos. Así, eluden el impuesto a las ganancias generadas por vender en cuotas. Esto está haciendo que las casas de electrodomésticos se transformen cada vez más en negocios financieros.
6 Sujeción a lo presupuestado del gasto en Obras Públicas: Los recursos demandados por el Ministerio de Planificación están excediendo largamente lo presupuestado. El impacto inflacionario que esto genera tiene un retraso de varios meses en su manifestación explícita. Si se limita esta expansión hoy, se contribuirá significativamente a moderar la inflación.
7 No reabrir las negociaciones salariales ya cerradas este año y cerrar las que restan con una pauta similar: Tiene que ocurrir en el marco de una clara señal del Gobierno en materia de política antiinflacionaria.
8 Refocalización de las tareas de la Secretaría de Comercio Interior: Debería concentrarse casi exclusivamente en los enormes márgenes de ganancias de los supermercados, que alientan la inflación e impactan directamente en la capacidad de consumo.
9 Acuerdo de márgenes para los productos de la mesa familiar: Reducción de precios de los alimentos acordada con los supermercados. El Estado podría comprar una cierta cantidad adicional a la que compra el centro de venta para una canasta específica, contra el compromiso de precio del total vendido de esos productos.
10 Actualización del estudio del nivel de concentración y abuso de mercado en los quince principales sectores de insumos industriales: La comercialización de estos insumos es fundamental para la construcción de los precios de un amplísimo sector de la economía.
11 Credibilidad: La falta de credibilidad del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INDEC) en general y del IPC en particular está agravando la dinámica inflacionaria, ya que al no haber pauta objetiva, la gente ajusta subjetivamente (su precio de reposición, su demanda salarial, etc.) y en lo que respecta a precios siempre lo subjetivo supera la realidad.
12 Renegociar con el Club de París: Esto no tiene que ver estrictamente con la inflación, pero constituiría una señal importante para regenerar la confianza.
Incentivos para el agro
En un anexo a su estrategia de 12 puntos, Martín Lousteau también planteó disminuir la presión fiscal sobre el sector agropecuario que lleva semanas enfrentado al gobierno por el alza de los impuestos a la producción de los granos.
El ex ministro planteó incentivos a la producción agropecuaria de bienes de la canasta básica e intentar que ese sector deje de lado la tendencia creciente a sembrar soya. “La retención a la leche es mayor que la de soya. Si queremos hacer más leche, cuyo valor internacional es 10 veces el de la soya, hay que negociar un sendero preestablecido de reducción de las retenciones siempre que se cumpla el aumento de la producción y el abastecimiento local. Eso permitiría un círculo virtuoso”, decía el plan.
Gobierno no admite cambios en política económica
VALENTINA ÁLVAREZ
Corresponsal
BUENOS AIRES .– “Este pingüino no tiene miedo si tiene que ponerse al frente, para acompañar con toda la fuerza a la Presidenta en esta batalla por la redistribución”, avisaba el ex Presidente Néstor Kirchner en un acto proselitista, pocas horas antes de que la Presidenta Cristina Fernández recibiera la renuncia de su ministro de Economía, Martín Lousteau, quien -al igual que ella- tenía sólo 136 días ejerciendo el cargo.
Apodado “pingüino” por venir del sur del país, Kirchner hizo una advertencia que, para muchos, es la clave del poder que asumirá desde ahora en la gestión de su esposa.
Lousteau presentó su renuncia al cargo el jueves en la noche, y tanto el jefe de gabinete como la Presidenta Fernández aseguraron que su ciclo al frente del ministerio “ya se había cumplido”.
El responsable de la Agencia Federal de Recaudación de Impuestos, Carlos Fernández, fue designado como sucesor, imponiendo un extraño récord: es el cuarto Fernández con un alto cargo en el gobierno, junto con la Presidenta, Alberto Fernández (jefe de Gabinete) y Aníbal Fernández (ministro de Justicia).
“La designación del nuevo ministro de Economía no entraña ninguna modificación, ya que quienes deciden las tendencias de la política económica siguen siendo (el ex Presidente) Kirchner, (el ministro de Planificación Julio) De Vido y (el secretario de Comercio Guillermo) Moreno”, dijo el diputado opositor Claudio Lozano, enumerando a los miembros del gabinete de mayor confianza de Néstor Kirchner.
El propio Carlos Fernández confirmó ayer que no habrá cambios en el modelo económico, poco antes de jurar en el cargo.
Según Lozano, la política que el Ejecutivo quiere seguir implementando consiste en mantener un superávit fiscal que permita un alto gasto público y subsidiar a ciertos sectores de la economía con fuerte perfil exportador.
Otros analistas prevén que no habrá modificaciones en la orientación económica, por la sencilla razón de que, a pesar de los “cortocircuitos” entre el Ejecutivo y el sector agropecuario, sumado al alza de la inflación, las cosas no están tan mal como parecen.
“La economía crece a 7% anual y la recaudación histórica es récord”, dice el analista Rosendo Fraga, pero admite que la salida de Lousteau revela que el “modelo K” está en dificultades, y la designación de su sucesor evidencia que Kirchner prefiere seguir teniendo ministros de Economía de bajo perfil.
Lo que más sorprende es cómo medios y analistas se refieren a Kirchner como el “jefe de hecho” del Ejecutivo, y a Cristina apenas como una Presidenta simbólica.
La ex candidata presidencial y líder de la opositora Coalición Cívica, Elisa Carrió, sostuvo que Kirchner “es quien maneja el poder”, mientras que la Presidenta “se ve cada vez más debilitada”.
“La salida de Lousteau se veía venir”, agregó Gerardo Morales, titular de la Unión Cívica Radical, a Canal 13. “Pero el problema es que no se modifiquen las matrices económicas que vienen desde Puerto Madero”, donde Kirchner tiene sus oficinas.
La sensación de que Kirchner es el poder en las sombras, sumada al conflicto con los ruralistas, generó nerviosismo en el mercado cambiario. Ayer, el Banco Central debió salir a ofrecer más de US$ 230 millones para sostener la cotización del peso en el mercado local.
En la misma jornada, mientras los bonos argentinos caían, el riesgo país aumentaba: la calificadora Standart & Poors revisó su calificación de panorama sobre la economía argentina a “negativo”, desde el previo B+.
La agencia estima que el panorama negativo refleja “la indisposición del gobierno a corregir el sobrecalentamiento de la economía”, y agregó que las actuales políticas incrementan la probabilidad de aceleración de la inflación.
Según opinan desde analistas hasta integrantes del espectro político trasandino, el matrimonio presidencial coincide en su negativa a “enfriar” la economía, disminuyendo el monumental gasto público (que en 2007 creció 50%, y este año un 40%) y tomando medidas para moderar la inflación.
Estimaciones extraoficiales indican que la inflación ronda el 30%, cercana a la de Venezuela, la mayor tasa del continente.
Anoche, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, ratificó la continuidad del polémico secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, quien tuvo disputas con Lousteau. “Tenemos que ponernos a trabajar en los problemas pendientes, cada uno cumpliendo su rol. Carlos (Fernández) va a ser el ministro, y él sabrá cómo trabajar con Guillermo Moreno”, afirmó.
“El gobierno cimentó su política económica en los cuatro años de Néstor Kirchner. Ningún pilar se verá alterado”.
ALBERTO FERNÁNDEZ
Jefe de Gabinete
“Es un desafío, es seguir trabajando para que las cosas sigan bien”.
A juzgar por la reacción de los mercados ayer, el recambio producido avanzada la noche del jueves en el Ministerio de Economía no hizo más que acrecentar la desconfianza y el pesimismo con que los inversores evalúan la situación económica y política de la Argentina.
Los datos que dejó la jornada son concluyentes:
El dólar volvió a ser tan demandado por el público como en algunos días de mediados de 2002, cuando la corrida cambiaria que siguió a la megadevaluación del peso entregaba las primeras señales de agotamiento.
Si el precio de la divisa no se disparó fue porque el Banco Central (BCRA) hizo frente a todos los pedidos de compra para evitarlo, aunque en esa cruzada debió sacrificar más de US$ 300 millones de sus reservas, según admitieron a LA NACION fuentes oficiales, la mayor cifra en 6 años.
Los bonos de la deuda pública argentina volvieron ser liquidados como papeles sin valor alguno, de lo que resultó que algunos títulos que ya mostraban mínimos históricos (como el Par y el Discount surgidos de la última reestructuración de la deuda) alcancen precios de baratija.
Se trata de cotizaciones inferiores aun a los que muestran en los mercados algunos de los papeles que se mantienen impagos desde el default de fines de 2001 y, por no haber sido canjeados por sus tenedores en 2005, mantienen circulación. Por caso, el Par en pesos surgido de la última reestructuración cotiza al 22% de su paridad, mientras que papeles como el Bonex 92, una especie impaga desde hace 6 años, se negocia en el mercado secundario con una paridad del 26,6 por ciento.
Algunas acciones de importantes empresas argentinas, como el caso de Telecom (que ayer cayó otro 3,4%), alcanzaron su menor valor en más de un año y medio pese a que sus balances en ese lapso no dejaron de mostrar mayor nivel de facturación y de ganancia, en consonancia con el crecimiento que aún exhibe la economía.
Las cotizaciones siguieron hundiéndose en el marco de una verdadera corrida contra todos los instrumentos de inversión locales que ya no discrimina entre los papeles públicos y privados, y deja a la vista que el mercado sólo ve nubarrones cada vez más espesos a la hora de evaluar el futuro inmediato de la Argentina, aunque la economía cuenta con muy buenas chances de cerrar el año en franco crecimiento.
Esa tendencia de vender todo lo que represente “riesgo argentino” se acrecentó ayer por la tarde cuando la agencia de calificación crediticia Standard & Poor s anunció que había decidido reducir de “estable” a “negativa” la perspectiva asignada a la nota con la que evalúa la capacidad de repago que muestra la Argentina de su deuda (ver aparte).
Pero se agudizó aún más cuando se multiplicaron las recomendaciones de los bancos de inversión de Wall Street sugiriendo a sus clientes “desprenderse” rápidamente de todo lo que suponga riesgo argentino (ver Pág. 10).
La ola de ventas elevó a 589 puntos la tasa de riesgo país, medido por el índice que elabora el banco J.P. Morgan, un indicador que alcanzó así su punto máximo desde junio de 2005, cuando el Gobierno se aprestaba a cerrar la reestructuración de la deuda.
Otros precios
“La Argentina ya era mala palabra en los mercados. Pero una cosa es hacer una apuesta marginal a papeles de alto rendimiento, aunque no tengas muchas confianza en ellos, y otra pensar que podés volver a perder todo lo que invertiste. Precisamente esto último pasó ayer: los pocos extranjeros que aún no habían vendido ya no aguantaron más”, explicó un avezado operador de un casa de bolsa local con excelentes lazos con fondos de inversión del exterior.
Pese a la acción defensiva del BCRA, la cotización del peso argentino en el mercado informal cayó otro 0,08% al realizarse las operaciones con el dólar-cable (transacciones realizadas por la venta y liquidación en el exterior de papeles locales) a $ 3,2525. Hay que remontarse a fines de enero de 2003 para hallar valores similares.
A su vez, los títulos de la deuda registraron desvalorizaciones superiores a las del martes, para completar una semana con retrocesos del 12 al 16 por ciento. Ayer perdió 7,5% el Discount en pesos; 7,6% el Bogar 2018 en igual moneda; 8,6% el Bonar V y 7,4% el Boden 2014, por citar algunos casos.
Por su parte, el índice Merval de la Bolsa porteña cayó 1,31% en una rueda de negocios en que la “huida” de la Argentina se dejó ver en el volumen operado con certificados de empresas del exterior ($ 143 millones, casi la mitad del total) y los precios de los papeles de las empresas más emblemáticas se hundieron entre 3 y 6 por ciento.
El Banco del Sur arrancará antes de que termine este año con un capital suscrito de $us 7.000 millones y Argentina, Brasil y Venezuela como motores principales de este proyecto impulsado por el líder venezolano, Hugo Chávez.
La capital uruguaya fue la anfitriona de una cita de responsables económicos de los países participantes en el Banco del Sur, en la que, pese a la ausencia de Argentina, se dieron pasos clave hacia la puesta en marcha de la entidad. En ella participaron los ministros de Hacienda o Finanzas de Brasil, Guido Mantega; Ecuador, Fausto Ortiz; Paraguay, César Barreto; Venezuela, Rafael Isea, y el anfitrión, Danilo Astori. Por Bolivia estuvo el viceministro José Pérez.
El presupuesto taiwanés de ayuda exterior alcanzó los 594 millones de dólares en 2008, de los que 360 millones se destinan a Latinoamérica, informó ayer el viceministro de Relaciones Exteriores, Yang Tze-pao.
“La ayuda exterior se utiliza principalmente para reforzar y expandir las relaciones diplomáticas y reforzar la cooperación internacional”, señaló Yang ante el Parlamento.
Los proyectos de asistencia se centran en el desarrollo de la infraestructura, misiones agrícolas y técnicas, y en ayudas financieras y préstamos, dijo el diplomático taiwanés.
Taiwán también dispone de otros presupuestos para ayudas humanitarias, cooperación económica y uno de uso secreto destinado a consolidar los lazos con sus aliados.
VICEPRESIDENTE DEL KUOMINTANG VIAJA A CHINA
El vicepresidente del Partido Kuomintang (KMT), Chiang Ping-kun, designado negociador con Pekín por el presidente electo de Taiwán, Ma Ying-jeou, viajó a China para reunirse con empresarios isleños y miembros del Gobierno chino.
La visita sigue al encuentro entre el vicepresidente electo de Taiwán y el presidente chino, que tuvo lugar, hace menos de dos semanas, y marca un paso adelante en el acercamiento entre Pekín y el próximo Gobierno isleño.
Aunque esperada, la renuncia del ministro de Economía, Martín Lousteau, sorprendió a la mayoría de los analistas para América latina de Wall Street. La descontaban como parte de una renovación del gabinete, pero su salida intempestiva y su reemplazo por otro kirchnerista sumó pesimismo entre los grandes bancos sobre el futuro económico local.
La mayoría de los bancos extendió su decisión de reducir su exposición en la Argentina, lo que recomendaron de manera efusiva a sus clientes, según comprobó LA NACION. A tal punto que, por ejemplo, Morgan Stanley ve como “cada vez más probable” que el país afronte un “aterrizaje forzoso” en 2009.
El Departamento del Tesoro y el Fondo Monetario Internacional (FMI), mientras tanto, optaron por la cautela y el silencio público. Voceros de ambos organismos fueron consultados por LA NACION, pero evitaron hacer declaraciones, siquiera formales de despedida a Lousteau o de bienvenida a su sucesor. Para la Casa Rosada, la posición que mantenga la administración de Bush durante las próximas semanas y meses resultará clave en sus esfuerzos por completar la reestructuración de la deuda con el Club de París.
Lousteau se reunió dos semanas atrás con el secretario del Tesoro, Hank Paulson, quien reafirmó la decisión de esta capital de apoyar el canje. Pero ahora Washington quiere esperar a los primeros pasos del próximo equipo económico, según pudo confirmar LA NACION en esta capital.
Para Lehman Brothers, cualquier avance en la negociación con el Club de París, “si lo hay, será probablemente lento”, según estimó en el informe que difundió ayer. También explicó que, en un contexto internacional en el que “la desaceleración ha comenzado” a sentirse en Asia, con excepción de Japón, la Argentina deberá también lidiar con una mayor aversión al riesgo de los inversores.
La inflación, el desafío
Para los expertos de Morgan Stanley, no obstante, “la inflación sigue siendo el principal desafío de la Argentina”, la que estima en el 22% y en un contexto en que las “correcciones” necesarias “aparecen hoy fuera de las opciones políticamente posibles”.
El reporte de Morgan Stanley resume la visión que expuso una decena de expertos de Wall Street ante la consulta de LA NACION: “Aunque no es aún demasiado tarde para que la Argentina reoriente su política económica hacia el diseño de un aterrizaje suave, existe posiblemente una falta de voluntad política de implementar los cambios necesarios. En nuestra visión, un aterrizaje forzoso es cada vez más probable”.
Una perspectiva “negativa” sobre el país se entiende, afirman sus pares de Goldman Sachs, debido a la impresión de que continuarán en pie las actuales políticas “agravando el problema inflacionario [y] causando riesgos en la perspectiva de crecimiento económico”, algo que BNP Paribas percibe que ya ocurre “en sus márgenes” desde principios de año.
La asunción del nuevo ministro, Carlos Fernández, estuvo lejos de tranquilizar a Wall Street. Más bien, lo contrario, según expuso Goldman Sachs. “Es un economista políticamente cercano al ex presidente Néstor Kirchner”, cuya designación “reafirma la actual dirección de la política económica y, como tal, es un desarrollo negativo”.
Con una inflación que según el analista del Scotiabank, Pablo Bread, “anualizada está más allá del 20%”, y que según los economistas de Barclays Capital, Eduardo Levy Yeyati y Sebastián Vargas, estiman incluso cerca del 25 % -y cuyas expectativas trepan al 32% para los próximos 12 meses, según S&P-, las dudas de Wall Street se centran en sus posibles secuelas sobre el crecimiento del PBI y la evolución del cuadro fiscal.
Para un ejecutivo de Merril Lynch, en tanto, la “fuerte intervención estatal” que comenzó durante el mandato de Néstor Kirchner, como los “controles de precios” o la alteración de los índices oficiales del Indec, entre otros, distorsionaron la marcha de la economía real, sin que la asunción de la senadora y ex primera dama, Cristina Fernández, hayan saneado la situación.
El peligro, según otro analista de otro banco de primera línea de Wall Street, es que la Casa Rosada opte por “la profundización del modelo”, en vez de aplicar los “ajustes necesarios”.
La economía estadounidense conoce “la peor recesión en mucho tiempo”, estimó ayer viernes el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz durante una entrevista con la cadena de información financiera CNBC.
“Es uno de los peores cambios de tendencia desde la Gran Depresión” de los años 30, afirmó Stiglitz. “La cuestión es cuánto tiempo durará y cuál será su amplitud”, agregó.
Stiglitz afirmó que la situación era “diferente” de la verificada “durante los episodios precedentes” de recesión, e insistió en las dificultades de los bancos, principales fuentes de financiamiento de la economía.
El ex economista jefe del Banco Mundial criticó las decisiones tomadas por el gobierno estadounidense y el presidente George W. Bush desde el comienzo de la crisis de los créditos inmobiliarios de alto riesgo en Estados Unidos, llamados “subprime”.
“Hasta el presente la administración Bush hizo demasiado poco y demasiado tarde”, dijo Stiglitz, quien agregó que las medidas tomadas “no fueron bien concebidas”.
Por otra parte, los estados de EE.UU. informaron ayer el deterioro de sus cuentas por la ralentización económica en el país y dijeron que registrarán un déficit de 26.000 millones de dólares en el próximo año fiscal.
“Si la economía nacional está o no en recesión es casi algo irrelevante para algunos estados”, dijo William Pound, el director ejecutivo de la Conferencia Nacional de Legislaturas Estatales, que divulgó ayer un estudio sobre el tema.