Cumbre mundial en EE.UU.

Urgido por la gravedad de la crisis financiera global y por el insistente pedido de la comunidad internacional, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, anunció ayer, tras una reunión con su homólogo francés, Nicolas Sarkozy, que presidirá en su país una cumbre mundial “en un futuro próximo” para coordinar estrategias comunes con el objeto de evitar otro colapso.
“Es esencial que trabajemos juntos, porque estamos juntos en esta crisis. Estoy deseando presidir la cumbre en un futuro cercano”, dijo Bush luego del encuentro con Sarkozy y con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, en la residencia presidencial de Camp David.
Bush aclaró que todo esfuerzo destinado a revisar el sistema financiero internacional debe “preservar las bases del capitalismo democrático y un compromiso a la libertad de mercado, libre empresa y libre comercio”.
En un comunicado conjunto, Bush, Sarkozy y Durão Barroso señalaron que coincidieron en “aproximarse” a otros líderes mundiales esta semana con la idea de delinear aspectos de la cumbre. “Los líderes mundiales serán consultados sobre la idea de una primera cumbre de jefes de Estado por realizarse en Estados Unidos pronto, después de las elecciones presidenciales del 4 de noviembre”, agregó la nota.
Esa cumbre buscará “revisar el progreso que se está haciendo para responder a la actual crisis y buscar un acuerdo sobre los principios de la reforma necesarios para evitar una repetición y asegurar la prosperidad global en el futuro”.
Según Sarkozy, el encuentro posiblemente se realice “antes de fin de noviembre” en Nueva York, dado que fue allí donde se originó el colapso financiero. Para el presidente francés, la cumbre sería una “gran oportunidad” para volver a analizar cómo el mundo administra sus asuntos económicos.
Bush explicó que tanto líderes de países desarrollados como de naciones en vía de desarrollo participarán en la cumbre. “Para que la reunión tenga éxito debemos estar abiertos a buenas ideas de todo el mundo. Juntos trabajaremos para garantizar que esta crisis no vuelva a ocurrir”, sostuvo el mandatario norteamericano, a quien sólo le quedan tres meses en el cargo.
Contrapunto
Sin embargo, Bush enfatizó que la cumbre no debería tratar de socavar los principios económicos básicos del capitalismo internacional.
“Debemos resistir la peligrosa tentación del aislamiento económico y continuar con las políticas de libre mercado, que han elevado los estándares de vida y ayudado a millones de personas a escapar de la pobreza en todo el mundo”, dijo.
Sus palabras contrastaron con el pedido de Sarkozy, presidente temporario de la Unión Europea (UE), quien ha solicitado una revisión del actual sistema financiero internacional, establecido poco antes del fin de la Segunda Guerra Mundial, en la conferencia de Bretton Woods, en 1944, donde se establecieron nuevas normas para las relaciones comerciales y financieras entre los principales países industrializados.
“A aquellos que nos han llevado hasta donde estamos hoy no se les debe permitir hacerlo una vez más”, advirtió Sarkozy. “Este tipo de capitalismo es una traición al tipo de capitalismo en el que creemos. Y esa es la razón por la que hemos venido a hacer escuchar la voz de Europa. Queremos trabajar codo a codo con los estadounidenses para crear el capitalismo del siglo XXI”, añadió el mandatario francés, que destacó que la comunidad internacional está trabajando estrechamente para paliar los efectos de la crisis.
Asimismo, el presidente francés pidió que en la cumbre, además de los países del G-8 (integrado por Estados Unidos, Canadá, Rusia, Japón, Alemania, Gran Bretaña, Italia y Francia), participen los del G-5 (compuesto por China, India, Sudáfrica, México y Brasil). “Esta es una crisis mundial, así que debemos hallar una solución mundial”, dijo.
En el encuentro de ayer, tanto Sarkozy como Durão Barroso intentaron convencer a Bush de que ésta es la oportunidad para dar un nuevo impulso a iniciativas dirigidas una mejor coordinación del control de los mercados financieros mundiales.
Pero, hasta el momento, Bush no hizo ningún comentario público sobre la propuesta de revisión del sistema financiero internacional de Sarkozy. Asesores de la Casa Blanca repitieron una y otra vez que el foco inmediato de la cumbre sería abordar las soluciones a la crisis.
Apoyo de la ONU
Por otra parte, el pedido de Sarkozy de una urgente cumbre mundial recibió un “firme apoyo” del secretario general de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon.
Horas antes del encuentro en Camp David, Ban ofreció que la cumbre se celebrara en las instalaciones de la ONU en Nueva York. El hecho de que el encuentro se realice en la sede del organismo internacional podría dotar a la cumbre de una “legitimidad universal” y demostrar la voluntad común que existe de afrontar de manera conjunta el desafío, señaló Ban en una carta enviada a Sarkozy.
Ayer, el mandatario francés señaló que los líderes de la UE tienen previsto viajar a Asia esta semana para debatir la crisis. Además, los ministros de Finanzas del G-20 grupo en el que se encuentra la Argentina? están diagramando un encuentro por realizarse entre el 7 y el 9 de noviembre en Brasil, pero aún no se aclaró si estará relacionado con la cumbre anunciada ayer.
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