Lula culpa a ‘países ricos’ de la crisis económica.

Los líderes de Brasil, India y Sudáfrica, reunidos ayer en Nueva Delhi, criticaron con dureza a los países ricos por haber provocado la crisis financiera mundial. El primer ministro indio, Manmohan Singh, recibió al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y al nuevo jefe de Estado sudafricano, Kgalema Motlanthe, para la tercera conferencia anual India-Brasil-Sudáfrica (IBSA).
La cumbre, que en general se centra en la defensa del fortalecimiento de los lazos comerciales y diplomáticos entre las tres potencias, se transformó en una tribuna contra el capitalismo financiero occidental.
Para Lula, es injusto que los países pobres sean “víctimas de una crisis financiera generada por los países ricos” y que tengan que “pagar por la irresponsabilidad de especuladores que convirtieron al mundo en un gigantesco casino”.
Lula alertó que la crisis podría afectar a las economías de países desarrollados “si hay una recesión en la Unión Europea y en Estados Unidos” porque “ellos son los compradores y nosotros los vendedores”.
El presidente sudafricano criticó las “malas decisiones de unos pocos que llevaron al sistema financiero internacional al borde de la bancarrota”.
En un discurso más moderado, el anfitrión indio, Singh, estimó que los tres gigantes de Asia, Latinoamérica y África “tienen un gran papel que desempeñar para garantizar un crecimiento mundial equitativo y contribuir a la estabilidad internacional”.
La declaración final de la cumbre indicó que los líderes tomaron nota de la “turbulencia sin precedentes en los mercados financieros mundiales (…) que amenaza la prosperidad mundial”.
“La explosión de nuevos instrumentos financieros no acompañados por una regulación sistemática creíble ha resultado en una gran crisis de confianza ante la cual los responsables deben asumir sus responsabilidades”, señaló.
Brasil, Sudáfrica e India, con una población combinada de 1.300 millones de personas, acordaron también elevar su volumen anual de comercio trilateral de 10.000 millones de dólares a 15.000 millones de dólares para 2010.
Los tres líderes discutieron también el alza de los precios de los alimentos y del petróleo, el estado de las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU, donde aspiran a tener escaños permanentes.
Lula. El Presidente brasileño ya había arremetió contra los “países ricos” el lunes en Madrid, donde manifestó que “Se acabó esto de que el mercado lo puede todo (…) Se acabaron los tiempos en que las economías emergentes dependíamos del FMI (…) Se terminó una América Latina sin voz propia”.
Lula, que cuenta con un 80% de popularidad a mitad de su segundo mandato, señaló que Brasil se está convirtiendo en una potencia regional y global.
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