La economía enfrenta a Obama con McCain
La tambaleante economía norteamericana pasó ayer al centro de la campaña presidencial con un fuerte cruce entre el candidato republicano, John McCain, y el demócrata, Barack Obama, ambos aspirantes a suceder a George W. Bush en la Casa Blanca en noviembre.
McCain y Obama, en principio, han presentado ideas diametralmente opuestas para reactivar la economía del país.
Obama llamó al gobierno federal a adoptar un papel más activo para impulsar la economía y a proveer asistencia directa a los norteamericanos de menos recursos, mientras que McCain puso en énfasis en la reducción de los impuestos y de los gastos del gobierno.
Considerado el primer negro con posibilidades de llegar a la Casa Blanca, Obama intentó ayer vincular a McCain con la política económica del gobierno de Bush, causante de un alza en el desempleo, recesión y aumentos en los costos energéticos.
“En lo fiscal, es la administración más irresponsable en la historia del país. Y ahora John McCain nos quiere dar otra [administración]“, dijo Obama.
McCain contraatacó desde un foro de pequeños empresarios, a los que advirtió que el demócrata dejará sin efecto los acuerdos de comercio que brindan amplios beneficios a Estados Unidos y que aumentará los impuestos a todos los ciudadanos como nunca se hizo desde la Segunda Guerra Mundial.
“Con el plan impositivo del senador Obama, los estadounidenses sufrirían alzas de impuestos: los jubilados, los padres, las pequeñas empresas y casi todo aquel que tenga una inversión modesta en el mercado”, dijo McCain, que también denunció la voluntad de su rival de querer aumentar el salario mínimo. “Eso [la suba del salario] agregará costos [para los directivos de empresas] y hará más lenta la creación de puestos de trabajo”, dijo McCain. Contrario desde hace mucho tiempo a las reducciones de impuestos aprobadas por la administración Bush al argumentar que el país no puede permitírselas, McCain promete mantenerlas si llega al Salón Oval.
“Independientemente de cuál de nosotros gane en noviembre, habrá cambios en Washington. La pregunta es qué clase de cambios”, dijo McCain durante el encuentro con dirigentes de la pequeña empresa en Washington, antes de viajar a Nueva York para el cuarto evento de recaudación de fondos en los dos últimos días.
Gira por estados decisivos
Obama, que derrotó la semana pasada a Hillary Clinton tras una extenuante primaria demócrata, cerró ayer la segunda jornada de una gira de dos semanas por regiones que han sido hasta ahora bastiones republicanos y que los estrategos de la campaña consideran decisivas para las elecciones generales.
Obama dijo a la CNBC que aumentaría los impuestos para los estadounidenses que ganen 250.000 dólares o más por año y que incrementaría el tributo sobre las ganancias de capitales para los grandes inversores, al tiempo que eximiría a los pequeños. El senador por Illinois afirmó que la economía estadounidense ha estado “desequilibrada por demasiado tiempo”.
“Entonces, el principio general de subir los impuestos a los estadounidenses de mayores ingresos, como yo, y proveer exenciones a aquellos que no se han beneficiado de esta nueva economía global, pienso, es sólido”, dijo Obama, que condicionó esos incrementos impositivos a la situación económica que herede de Bush en caso de ser elegido presidente.
“Algunos de ustedes podrían discrepar, pero pienso que el principio básico de restaurar la equidad en nuestra economía e impulsar el crecimiento económico es importante”, añadió.
En tanto, McCain retomó el espinoso debate sobre el seguro de salud y destacó que aprobará un reembolso de impuestos para que las personas que se adhieran a una cobertura de empresas privadas en lugar de privilegiar una protección de salud universal, como propone su rival.
“Creo que la mejor manera de ayudar a los pequeños empresarios y a los asalariados a obtener un seguro de salud accesible no consiste en aumentar el control del gobierno sobre los servicios de salud, sino en encuadrar mejor el costo de los servicios y darle a la gente la opción de tener un seguro de salud a su medida”, argumentó McCain.
En Estados Unidos, unos 47 millones de habitantes carecen de cobertura de salud y los demócratas, históricamente, proponen una cobertura médica universal, bandera tomada ahora por Obama.
Las encuestas indican que el interés principal de los norteamericanos es la economía, que ha superado a la guerra en Irak como el tema más preocupante.
En los últimas días, Obama tomó la ofensiva al concentrarse en la economía y dejar en segundo plano la seguridad nacional y la política exterior, temas en los que el experimentado McCain se siente más fuerte.
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