Canje de bonos en Uruguay para estirar plazos de la deuda

Corredores de Bolsa y los bancos instalados en la plaza uruguaya están llamando a sus clientes inversores en bonos soberanos para que consideren si quieren ingresar o no en el nuevo plan de canje de deuda pública que acaba de lanzar el gobierno de Tabaré Vázquez.
El equipo económico, dirigido por el ministro Danilo Astori, ha dado prioridad a un manejo profesional de la deuda, con atención permanente a las oportunidades de mercado para extender plazos y pasar a moneda nacional los bonos del Tesoro oriental.
Ayer a la tarde venció el plazo que se había dado a los fondos de inversión previsionales, pero el gobierno no informará sobre el resultado del llamado hasta que termine el plazo que tienen los inversores particulares para acogerse al plan. El director de la Unidad de Gestión de Deuda, Carlos Steneri, dijo que es necesario dar varios días a los inversores personales, por la comunicación que hacen los agentes de intermediación (bancos y corredores) con sus clientes. Ese plazo vencerá el miércoles de la semana próxima. Entre estos clientes, hay muchos inversores argentinos que hace muchos años tienen en su portafolio títulos del Estado uruguayo, que generalmente han pagado tasas de interés atractivas (no demasiado altas) y que los distintos gobiernos se preocuparon de cumplir con su pago.
Momento apropiado
La crisis financiera de 2002 puso al gobierno de Jorge Batlle al borde de un default, pero con el apoyo de organismos internacionales logró diseñar un plan de salida que incluyó un canje voluntario que no perjudicó a los inversores, como sí ocurrió en otros países.
El plan lanzado ahora va en la misma línea para prorrogar el cronograma de vencimientos. El canje comprende deuda por US$ 2911 millones en bonos globales (que cotizan en el mercado internacional) y locales (que operan sólo en la Bolsa de Montevideo y en la Bolsa Electrónica de Uruguay), con vencimientos entre este año y 2015.
El agente de la operación es el Citigroup, banco con el que el gobierno manejó durante varias semanas el diseño del plan, aunque se decidió esperar hasta que “se tranquilizaran” los mercados internacionales. “Es probable que la situación en el mercado mundial no mejore, pero es posible que empeore, por lo que se entendió que éste era el momento de salir con el plan, de forma que sea beneficioso para el gobierno y también para los inversores”, confió un funcionario del gobierno uruguayo que trabajó en la operación.
El plan incluye entre los títulos a canjear 27 series de bonos que cotizan en el mercado local por US$ 2108 millones y 14 series de bonos internacionales por US$ 803 millones. Los bonos locales son en su mayoría emitidos en una unidad de medida que se ajusta por inflación y una tercera parte en dólares. Los bonos internacionales son mayoritariamente en dólares y un 16% del total en euros.
Para la oferta local, los inversores de bonos en dólares podrán elegir canjearlos por el Global 2036 en dólares, con una tasa de interés de 7,625%, o por el Global 2030, en “unidades indexadas” (UI), que se emitirá el 8 de julio con un plus de interés sobre la inflación. Los que tengan bonos locales en UI sólo podrán canjearlos por el nuevo bono 2030 (también en UI).
El Ministerio de Economía uruguayo fijó precios de recompra de cada bono, de forma que el inversor tenga un estímulo para entrar en el plan de canje. En la oferta internacional, el canje de los bonos globales en dólares o euros podrá hacerse por el Global 2036 en dólares.
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