Europa: estancada y con inflación

La relación entre crecimiento y alza de precios vuelve a desvelar a la autoridad monetaria europea, luego de que se difundieran las cifras relativas al segundo trimestre de 2008. Es que Europa asiste a una contracción de la actividad económica, acompañada de un incremento del nivel de precios inédito en esa región. En el Banco Central Europeo (BCE) se atribuye este fenómeno a la caída de la actividad económica global y al crecimiento acelerado de los precios del petróleo y los alimentos, verificados al cabo del primer semestre de este año. Por ello, la autoridad monetaria señala en su boletín que “las cifras del crecimiento del PIB real a mediados de 2008 serán notablemente más débiles que en el primer trimestre del año”, de acuerdo a información difundida por EFE.
No obstante, los pronósticos de crecimiento para 2008 se mantuvieron en 1,6%, pero se revisaron a la baja para 2009 ubicándose en 1,3%, tres décimas menos que en el relevamiento anterior.
En bajada En el segundo trimestre de 2008, la actividad económica en la zona euro, esto es en aquellos países que han adoptado la moneda común, cayó en 0,2%, en tanto la contracción para el conjunto de la Unión Europea se situó en 0,1%, luego de haber crecido 0,7% en los primeros tres meses del año en ambas zonas. Para la zona euro, ésta es la primera vez que se verifica una caída de la economía, desde que en 1999 se implementara la Unión Económica y Monetaria.
Tampoco hay registros previos de caída de la actividad económica para el conjunto de la Unión Europea.
En los doce meses previos a junio la economía de la eurozona creció 1,5%, en tanto ese porcentaje se eleva a 1,7% si se consideran todos los países de la Unión. Esta contracción económica alimentó un nuevo descenso de la cotización del euro frente al dólar.
La actividad económica alemana se contrajo en medio punto porcentual al cabo del segundo trimestre de este año, lo que implica la primera caída del producto desde el tercer trimestre de 2002, cuando la principal economía de Europa se contrajo en 0,2%. Además, el producto se expandió 1,3% en el primer semestre, cuando el valor anunciado fue de 1,5%. No obstante, las autoridades económicas alemanas mantienen sus previsiones de crecimiento para 2008 y 2009, en 1,7 y 1,2% respectivamente.
En España por su parte, el crecimiento en el segundo trimestre fue de 0,1%, acumulando un incremento de 1,8% en los doce meses previos. A su vez, se registraron descensos en la actividad económica de Francia e Italia de 0,3% en ambos casos, en tanto se mantuvo en Holanda y Suecia.
Por otro lado, las economías del este registraron, entre abril y junio, crecimientos de 1,9% en el caso de Eslovaquia, 1,1% en Lituania y 0,9% en República Checa; en tanto en el año móvil culminado en junio la de Eslovaquia creció 7,6%, Lituania lo hizo en 5,7%, República Checa 4,5%, y Chipre 3,9%, según información de la oficina de estadísticas europea Eurostat, citada por EFE.
En subida Por su parte, el crecimiento de los precios, en el conjunto de la Unión Europea, se contrajo levemente un 0,1% en julio, acumulando un 4,4%; en tanto que en la eurozona el registro alcanzó a 4% en el año móvil cerrado en ese mes. Un año atrás, el crecimiento de los precios, para los doce meses previos, se ubicaba en 2% y 1,8% respectivamente. El objetivo inflacionario de la autoridad monetaria europea es de 2%. A su vez, los expertos consultados por una encuesta realizada por el BCE estiman que los precios crecerán 3,6% al cabo de 2008, lo que implica una corrección al alza de los pronósticos previos que ubicaban la inflación para 2008 en 3%; en tanto que para 2009 la expectativa alcanza al 2,6%, luego de situarse en 2,2% en el relevamiento previo.
Estas expectativas se ubican también en un máximo histórico. Para 2010, los expertos estiman una inflación de 2,1%.
España acumula un incremento de precios de 5,3% en los doce meses previos a julio, Alemania 3,5%, Portugal 3,1%, Holanda 3%, en tanto que los guarismos más elevados se presentan en Letonia (16,5%), Bulgaria (14,4%) y Lituania (12,4%).
Esto significa una pérdida de la capacidad adquisitiva de los europeos como consecuencia del efecto combinado de los aumentos de los precios alimenticios y de los combustibles. Por otra parte, se indica que el costo de la mano de obra se ha incrementado, en tanto la productividad del trabajo ha desacelerado su crecimiento.
No obstante, el BCE ha decidido mantener la tasa de interés de referencia para la zona euro en el 4,25%, señalando con ello su compromiso con el combate a la inflación. Una tasa de interés de referencia elevada se asocia con un bajo nivel de inflación, pero con una desaceleración del crecimiento de la actividad económica.
Una economía entra técnicamente en recesión cuando la actividad se contrae al cabo de dos trimestres consecutivos. ¦ Juan Benítez
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