Wall Street de cara a un año de recesión

El pánico que predominó hasta la semana pasada en los mercados se transformó ayer en la certeza de que Estados Unidos sufrirá una recesión del 2% en 2009, que durará cerca de un año y que se extenderá por buena parte del mundo.
Reconocidos economistas expresaron ayer en los medios de comunicación locales diversas opiniones, todas críticas, respecto del paquete lanzado por el gobierno de George W. Bush: algunos cuestionaron su demora, otros, la confusión respecto de su implementación, y un tercer grupo, porque se optó por nacionalizar bancos, socializando pérdidas, en vez de presionar para que se inyectara capitales privados en las entidades con activos tóxicos.
Pero la mayoría cree que el momento de terror por la caída de algún otro banco importante parece haber quedado atrás, y ese cambio de humor debería disminuir las posibilidades de una fuerte corrida bancaria, tanto en Estados Unidos como en Europa.
Sin embargo, economistas y operadores de fondos de inversión consultados por LA NACION indicaron que todavía falta conocer más datos negativos en estos bancos rescatados, como la mora en pagos de tarjetas de crédito, entre otros síntomas de la retracción del consumo. Primero se van a ver más datos de morosidad; luego, una fuerte suba del desempleo y, para completar el círculo, una actitud de mucha cautela de los bancos para prestarles a sus clientes por bastante tiempo. Todo eso va a derivar en una recesión prolongada, dijo una fuente de un banco muy importante de Wall Street.
Los más osados Nouriel Roubini, uno de ellos, ha ganado reputación por sus pronósticos sobre la crisis hablan de la peor recesión en los últimos 40 años. Otros, menos pesimistas, creen que es posible que en el segundo semestre de 2009 el nivel de actividad de la primera economía del mundo comience a levantar cabeza.
Arturo Porzecanski, profesor de la American University y analista de Wall Street, se ubica en este segundo grupo. Ahora que terminó el pánico, habrá que pagar por los platos rotos de la economía real, y por el susto en consumidores e inversores. Estamos entre una economía que caerá dos puntos o tendrá cero de crecimiento. Y la recesión será global. Probablemente aquí el desempleo pase del 6 al 8 por ciento [aunque Roubini habla del 9%], disparó primero el economista uruguayo. Luego enfundó y aclaró que ?esta debería ser una recesión más leve que la que vimos en los 70 y a principios de los 80, es posible que haya caída del PBI este trimestre y el próximo, pero si gana Obama y pone en marcha un importante paquete de estímulo fiscal, lo cual se verá facilitado por un congreso dominado por los demócratas, la economía debería empezar a rebotar.
Medidas esperadas
Entre las medidas fiscales más esperadas por los economistas de diversas corrientes ideológicas está un recorte de impuestos que, a diferencia de lo que ocurrió con el que adoptó Bush, le llegue a los sectores más desprotegidos de esta sociedad.
En términos de los mercados, otro ejecutivo de un fondo de inversión sostuvo que esta situación recesiva se traducirá en un serrucho constante en Wall Street, al menos durante los próximos meses, lo cual mantendrá altos los spreads de los mercados emergentes como la Argentina.
Algunos piensan que China puede amortiguar parte de esta recesión, pero hay que pensar que el nivel de consumo de combustible de China es menor que el del estado de California, sostuvo la fuente del sistema financiero.
En ese sentido, el jefe de estrategia del fondo de inversión Bulltick, Alberto Bernal-Leon, explicó que los mercados ya tienen incorporados en sus precios que hay una recesión, pero el gran dato es que el temor a una depresión parece estar quedando atrás.
Hay un 90 por ciento de posibilidades ahora de que no caiga ningún banco más. Como mucho, el gobierno comprará todas las acciones de alguna entidad que demuestre más problemas. Y el hecho de que haya un ajuste en el sistema financiero hasta puede ser positivo, porque Estados Unidos no podía seguir creciendo con este nivel de apalancamiento, sostuvo Bernal-León.
Con ese mismo espíritu, uno de los ejecutivos que habló en forma anónima sostuvo que ésta tal vez sea una buena oportunidad para comprar una casa en Miami al 50 por ciento de su valor, o acciones de una empresa rusa que rinde el 25 por ciento aunque tenga bases sólidas.
You must be logged in to post a comment.